Señores,
Largó el concurso del año. En un comentario a este blog y bajo el pseudónimo del implacable tanque kenig, el javi Q, tiró la primera piedra. Cito: propongo para recuperar la memoria del glorioso equipo QUE TE IMPORTA un juego. A ver. ¿Quién se acuerda de la más linda, la más tetona, el culo mejor tallado, siempre en punta y al filo, objeto de tantas pajas imaginarias… a ver si adivinan en quién estoy pensando. Ayuda. no iba a nuestro curso.
Pero como no fuimos todos al cole, salgamos del curso, vayamos mucho más allá, abramos la puerta de la lujuria con la mano peluda y busquemos en lo más profundo de nosotros todos esos polvos que sí nos echamos, toda la nafta que nos robaron de un soplido, todas las tetas que nos asfixiaron. En nuestra imaginación.
Ay, la paja. Darle hilo al barrilete, amazar el canelón con raya, mimar al chino tuerto. Ahorcar al ganzo, sacudir el sifón. No hay hombre sobre la faz de la tierra que no sea barriletero. Oh, bella ciudad de Guantánamo, cuántas tardes y noches de refugio nos diste. Oh nuestras manos, cobijo del deseo de cuanta mina nos quisimos coger. Imaginación, divino tesoro, la cantidad de bombachas que corriste con el dedo chico de la mano izquierda, tal cual nos enseño aquel taxista pajero y peligroso, experto en el arte obsceno de ubicar preciso al espejito impúdico que busca la almeja.
Entonces dale, pebete, confesalo en este blog, ¿con qué minas te sacudiste la pepa?, ¿cual es tu preferida? ¿Quién no le dedicó un guante a una prima? ¿A alguna profe? ¿Hermana? ¿Madre? ¿Kioskera? ¿a una abuela? ¿Quién te dejó sin calcio y con las ojeras violetas de no poder dormir?
Dale, confesalo. Este es tu lugar.
Vale el anónimo.

Escrito por quetimporta 



